Situada en el corazón de la provincia de Jaén, Sus iglesias, palacios y torres constituyen un conjunto monumental en el que se suceden los diferentes estilos arquitectónicos, si bien cobran especial importancia el Renacimiento y el Gótico Isabelino. Junto a Úbeda, ha sido declarada ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en el año 2003.

Denominada «Nido Real de Gavilanes» por el romancero, fue un punto clave en la conquista de al-Ándalus por los reyes cristianos; pasando definitivamente al reino de Castilla en 1227. Atalaya sobre el Guadalquivir, la posesión de su alcázar (considerado como inexpugnable) aseguró la retaguardia castellana, la vez que supuso una amenaza constante para los reinos islámicos situados al oeste y al sur del Guadalquivir; una amenaza que se hizo efectiva durante los más de dos siglos de lucha fronteriza que separaron la incorporación de Baeza al reino de Castilla y la caída del reino nazarí de Granada (1492).
La belleza de Baeza fue ensalzada por Antonio Machado, quien ejerció de profesor varios años en la localidad. Sus edificios, palacios, iglesias y torres son una muestra arquitectónica espléndida del Renacimiento español.

Entre los edificios más destacados podemos encontrar la antigua carnicería, construida en 1547 y que a mediados del siglo XX ,fue completamente desmontado y trasladado, piedra a piedra, hasta la Plaza del Pópulo. La antigua universidad, que comenzó su andadura en la primera mitad del Siglo XVI y el Palacio de Jabalquinto, que es actualmente Sede Internacional de la Universidad Antonio Machado. La construcción data de finales del siglo XV, constituye uno de los máximos exponentes del estilo gótico isabelino, estilo que se manifiesta, principalmente, en la fachada de los edificios. La de este palacio se encuentra profusamente decorada con puntas de diamante, mocárabes, lazos, escudos, etc. También se pueden apreciar influencias mudéjares.

También encontramos edificios religiosos, como la iglesia de la Santa Cruz, de San Andrés o de San Pablo, pero el más destacado es la Catedral de la Natividad de Nuestra Señora. fue edificada sobre la antigua mezquita, que a su vez, había sido erigida sobre un templo pagano anterior. Constituye un hermoso templo de estilo renacentista del siglo XVI (si bien el cuerpo inferior de la torre alminar data del siglo XI). Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1931.
Curiosidades y Leyendas de Baeza
Torre de la Catedral de Baeza
La torre de la Catedral de Baeza tiene una columna en cada esquina, de manera que uno de los fustes queda oculto por la fachada del edificio. De las tres columnas visibles, una está perforada. Cuenta la leyenda que aquella persona en edad casadera que pase la mano por esa columna una noche de luna llena, se casaría en el periodo máximo de un año.

Toros de Guisando
El pueblo de Baeza, para conmemorar la victoria de los ejércitos de Julio César contra los pompeyanos al mando de Tito Labieno en la batalla de Munda (año 45 a.C.), construyeron unos toros de piedra que se colocaron en la jurisdicción de Baeza junto a las orillas del río Guadalimar. Éstos permanecieron en dicho lugar durante unos 1300 años, hasta que en la dominación árabe, el Emir Abén Jucef, al vencer a los cristianos en la batalla de Alarcos, dispuso el traslado de estas esculturas a el cerro de Guisando, en el término municipal de El Tiemblo, en la provincia de Ávila, de ahí el nombre de los toros.
Casualmente, en los últimos años ha aparecido un toro idéntico a los de Guisando en el yacimiento arqueológico Gil de Olid ubicado en la terraza de un meandro del río Guadalquivir, próximo al núcleo de Puente del Obispo, población cercana a Baeza.
Cruz de la “Asomá”
La Cruz de la “Asomá”, ubicada a la salida de Baeza hacia el camino de Begíjar, se erguió en recuerdo a la legendaria “cruz milagrosa”. Según la memoria popular, el asedio de Baeza produjo cortes en el abastecimiento de agua y breves ataques que se cobraban la vida de algunos y minaban el ánimo de los demás. Pocos eran ya los cristianos que resistían esperando una ayuda de Alfonso VII que no llegaba. Quedaron en la ciudad poco más de diez hombres y unas pocas mujeres, así que decidieron huir sigilosamente.

Pero para retrasar la caída de la ciudad pusieron las herraduras de sus caballos al revés, para que los moros pensaran que eran diez caballos los que entraban, no que salían. Así lo hicieron y los musulmanes cayeron en la trampa, ya que al imaginar que habían llegado refuerzos, no atacaron ese día.
Por su parte, los cristianos acamparon por la noche fuera de peligro. De repente el vigía dio la voz de alerta al ver la silueta de una cruz brillante. Todos la vieron y, creyendo que era una señal divina, volvieron a entrar en la ciudad. Los moros pensaron de nuevo que recibían más refuerzos, y al ver que eran los cristianos, huyeron de Baeza. A partir de ese momento, la ciudad se declaró como cristiana. Además, se levantó la Cruz de la “Asomá”. Asimismo, dicha cruz milagrosa aparece en el escudo de Baeza.
COMO LLEGAR:
Desde Jaén, tomando la carretera A-316.