Situado en el Parque natural de los Arribes del Duero, en las cercanías de la Localidad de Masueco, provincia de Salamanca. Se trata de una cascada de cincuenta metros en vertical en el curso del río Uces, afluente del Duero que este punto se bifurca y de forma natural se forma la catarata.
Miguel de Unamuno que lo visitó quedando prendado de su belleza y plasmando la magnificencia con estas solemnes palabras “La Caída de esas aguas es una de las más hermosas que pueden verse en aquellos adustos tajos“ rebautizándose a consecuencia de tal distinción y con el nombramiento municipal aquella senda por la de «la Senda de Unamuno» el cual tuvo que repetir visita a esta localidad de Masueco de la Ribera.


La zona tiene un microclima mediterráneo cálido, en la cual florecen robles, quejigos, enebros, castaños, olivos, jarales, endrinos, escoba rubia, cantueso, alguna encina y matorral. Animales como el jabalí, zorro, perdiz, buitre leonado, alimoche, águila perdicera y multitud de pequeñas aves y roedores pueblan la zona.
COMO LLEGAR:
Desde Masueco se baja por la Senda de La Roblea que nos emboca a la coronación del nacimiento de la cascada , pudiendo transitar por la pasarela rústica que está construida y anclada con cierta temeridad en la roca.
Desde Pereña de la Ribera, tomamos una pista forestal que nos conduce al Mirador del Pozo de los Humos, desde el cual tenemos unas espectaculares vistas.