VALLDEMOSA

Está situado en la parte occidental de la isla de Mallorca, en las Islas Baleares. Forma parte de la Sierra de Tramontana. Se cree que el origen del pueblo era una de las alquerías fundadas en el valle por un noble árabe denominado Mussa o Muca, con los años ValldeMussa se convertiría en el actual nombre del pueblo.

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Sus empinadas y estrechas calles, su historia con ilustres visitantes, sus monumentos y su orientación hacia el turismo, la convierte en uno de los municipios más visitados de la isla.

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Su monumento más destacado es la Cartuja de Valldemosa, un palacio que fue residencia del rey Sancho I de Mallorca, antigua residencia real y Real Cartuja (siglo XV). El origen del conjunto se remonta al tiempo del rey Jaime II de Mallorca, quien escogió este excepcional lugar de la sierra de Tramuntana, situado a más de 400 metros de altura, para edificar un palacio para su hijo Sancho, conocido como el «Palacio del rey Sancho». En el año 1399 Martín el Humano cedió todas las posesiones reales de Valldemossa a los monjes cartujos. Estos fundaron la Cartuja y la habitaron hasta 1835, cuando pasó a manos privadas por la desamortización de Mendizábal.

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En la localidad se conserva  la casa natal de Santa Catalina Tomás. Destaca también la iglesia del siglo XIII, muy reformada en el XVIII.

Además de los ilustres huéspedes que fueron Chopin y George Sand, en la Cartuja pasaron temporadas personajes de la talla de Rubén Darío, Jorge Luis Borges, Jovellanos, Santiago Rusiñol y otros muchos. Hoy residen en Valldemosa pintores de renombre.

Leyenda del Moro Enamorado de Valldemosa

Había un gran señor musulmán que tenia un valle maravilloso que, al llegar los meses de enero y febrero, se llenaban de flores blancas y rosadas que lo perfumaban todo. Este moro era un hombre joven, alto y delgado, y con una barba tan negra y suave que parecía un cielo de noche lleno de estrellas.

Se había hecho construir un palacio, lleno de fuentes, jardines, mármoles y riquezas. Cofres de oro llenos de piedras preciosas, alfombras y cortinas de todos los colores… Esclavos de todas las razas hacían de criados, de músicos y de bailarines. Pero la joya que más quería de todas, la que más llenaba de orgullo a este moro, que se llamaba Mussa, era una cautiva cristiana, una joven de cabellos dorados y ojos azules, de la cual estaba locamente enamorado. También ella le correspondía con su amor.

A Mussa le gustaba dar largas caminatas por sus dominios, se entrenaba diariamente con el uso de las armas, nadaba bajo agua con una resistencia que ponía la piel de gallina, y ni un solo día dejaba de cabalgar horas y horas montando a “Hijo del desierto”, su caballo. Aquella tarde como era habitual, había salido a dar un paseo a caballo, y como siempre, se había parado a admirar la puesta de sol, una orgía de colores se mezclaban en el cielo: azules, verdes, rojos… Sí, rojos eran los rayos de sol que caían encima de su palacio, demasiado rojos…

A Mussa esto le pareció un mal presagio y, espoleando a su caballo, empezó a correr como un loco. Un mal pensamiento le perseguía. Al llegar, entró en el jardín subiendo los escalones de tres en tres, ella siempre le esperaba en el balcón, pero esta vez no estaba, como tampoco sus esclavas Aixa y Fátima, ni Alí, el eunuco que siempre la defendía. Los perros habían enmudecido, todo estaba en silencio, un silencio que daba miedo.

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Entró en la casa y el espectáculo era aterrador. Todo estaba lleno de sangre. Peor todavía, encontró las habitaciones con los cadáveres de los guardias y de sus servidores, los perros habían sido degollados. Habían desaparecido los cofres de oro y las joyas. Había desaparecido todo.

Pensó que solo podían haber sido los piratas que siempre dejaban su sello de salvajes. Se habían aprovechado de su ausencia para atacar y saquear su palacio. Subió a la torre más alta y, según dicen, sus gritos de dolor eran tan fuertes que podían oírse a lo largo de todo el valle. Miró al mar, y vio una galera y tres botes de remos que se le iban acercando. Reconoció la embarcación: era la galera de Lusuf Jalid, terrible pirata que dominaba las costas del Mediterráneo. Hacia tiempo que había jurado vengarse de Mussa por una derrota que no podía olvidar. Tiempo atrás habían hecho una apuesta sobre cual de los dos caballos que tenían era el mejor. Y “Hijo del desierto”, el caballo de Mussa, ganó a “Hijo de Omar”, que era el caballo de Lusuf Jalid. Para poder rescatar a su enamorada, Mussa, corrió al galope hacia la playa y allí vio como la galera se alejaba mar adentro.

Mussa, se puso a pensar el castigo que podría dar al pirata, pero lo dejó para cuando llegara la ocasión. Sin pensarlo más se tiró de cabeza al agua y comenzó a nadar con brazadas largas y seguras. El pirata empezó a temblar cuando lo descubrió, porque conocía muy bien a Mussa, y sabía que sus venganzas eran terribles. Cuando ya estaba cerca de la galera, Lusuf, dio orden a sus hombres que dispararan flechas a Mussa, que de pronto, desapareció bajo el agua. Los piratas le creyeron muerto, pensando que lo habían herido, se pusieron a gritar de alegría. Pero un grito de sorpresa salió de todas las gargantas. Sobre la cubierta de un bote, había subido Mussa, escurriendo agua, con la mirada feroz y un puñal en la mano derecha. Entonces, Mussa, de un salto felino, se lanza encima del pirata y le clava el puñal en el corazón. Los otros piratas cuando vieron aquello, se arrodillaron para pedirle perdón y rogar que los tomaran por esclavos.

La aparición de su enamorada sana y salva, acompañada de su fiel eunuco Alí, le hizo olvidar todos sus proyectos de venganza que, una vez muerto el pirata, ya no tenían fundamento. Y dio orden de orientar la nave hacia la playa para retornar a palacio.

Y en el mismo lugar donde había estado el palacio, aquel palacio maravilloso, la seguridad de un castillo, dominó todo el valle. Y fue este valle el que la gente llamaba “Vall d’en Mussa”, ”Valldemosa”, y que a acabado con el “Valldemossa” de ahora. Y se dice que aquel castillo del moro se convirtió en la actual Cartoixa.

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COMO LLEGAR:

Desde Palma, tomamos la carretera Ma-1110.

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